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La importancia de celebrar los logros

Celebrar los avances, los logros, los vínculos, la vida, es un hábito fundamental para la integración de bienestar en la vida.

Muchas veces estamos pendientes, para no decir dependientes, del reconocimiento de otros. Solo pudiendo percibir sentido y satisfacción a partir de la mirada ajena. Del jefe en el trabajo. Del familiar cercano en el hogar. De los amigos y otros contactos sociales en los demás espacios. Al empezar a practicar el auto-reconocimiento y la auto-aceptación, lo que otros digan obtiene cada vez menos importancia para sentirnos bien. Permitiendonos así ser felices desde adentro.

Más allá de lo que los demás opinen de tu forma de ser, tus capacidades, tus logros, tu lo que sea, ¿te tomas el tiempo para reconocer y celebrarte?

Cambia el enfoque en tus logros

Sosteniéndonos en la aprobación ajena se presenta una constante necesidad insatisfecha que busca el reconocimiento ajeno para estar bien. Ese patrón se puede revertir. Para empezar el cambio, el primer paso es registrar mis patrones. Y darme cuenta que hay detrás de mis formas de hacer. Al detectar aquello que me empuja hacia donde no quiero ir, lo puedo desarticular. Y con la motivación adecuada, un poco de disciplina además, puedo integrar cualquier patrón nuevo si así lo decido. Agradecer y celebrar mis logros a diario puede ser un nuevo patrón poderoso para encaminar ese cambio deseado.

La imagen de este articulo es de hace poco, en una jornada de andar en canoa para disfrutar de la naturaleza y contemplar todo lo que va sucediendo en esta vida de constante movimiento (literal, energético, cognitivo, emocional, etc). Me conecté cálidamente con esta posibilidad de auto-reconocimiento, y me nace compartirlo para recordarles lo potente que es.

Te propongo que hoy al terminar tu día te tomes unos minutos para conectar con todo lo que estuvo pasando estos últimos meses, este último año, en tu vida. Para reconocerte, para agradecerte por lo que sea que aparezca. Desde un lugar compasivo, soltando expectativas auto-exigentes. Quizá poniendo una música que te guste, sentándote en una plaza, o simplemente desde tu lugar preferido en tu casa.

Benjamin Zeehandelaar

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